Todos los aficionados lo sabemos. Un terrario vacío es una tentación... y cuando tienes uno te piensas cómo prepararlo, qué especies quedarían bien en él, y empiezas a comete la cabeza. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Hace tiempo que tengo varios terrarios vacíos, pero había uno que me estaba llamando a gritos.
Así que hace unos tres meses empecé a limpiarlo y adecentarlo para hacer un terrario para alguna especie interesante, pero el problema es ¿qué especie?. Lo planté con alguna planta que rescaté de una poda, algunos corchos, musgos y ramas llenas de líquenes caídas en la calle tras una tormenta reciente.
Lo he tenido madurando durante cerca de dos meses con algunas modificaciones según encontraba cosas interesantes y finalmente he tenido ocasión de meter a los inquilinos, 6 ranas de la especie americana
Hyla cinerea. Un amigo me tentó con la idea de un terrario comunitario de estas ranas con
Anolis carolinensis, especie simpátrida con ellas y que además por experiencia suya y de otros amigos sé que conviven muy bien, se toleran estupendamente y no hay agresiones entre estas especies, así que seguro que una pareja de
Anolis acabo metiendo en el terrario.