Han hecho falta dos meses de incubación, pero la paciencia tiene su recompensa y de la segunda puesta de Rhacodactylus ciliatus ha nacido uno de los dos animales. La primera puesta se estropeó completamente y de esta sólo uno de los dos ha llegado a termino. El segundo huevo no está estropeado, pero a diferencia de este, no se ha hinchado y supongo que se ha abortado espontáneamente.
Tuve la suerte de verlo justo cuando estaba saliendo del huevo, después de lo cual lo pasé a un terrario pequeño.
Curiosamente es el primer saurio que reproduzco en mi colección. Ni siquiera lo he logrado con los geckos leopardo, y eso que se supone que son los más fáciles de reproducir, pero estoy encantado con esta especie. El secreto, sin duda, es la alimentación adecuada, y para mí la mejor opción hasta la fecha ha sido la papilla en polvo de Repashy. Aunque resulta cara, desde luego ha valido la pena para lograr que la pareja esté bien cuidada.
Ahora me toca esperar a ver qué tal crece el pequeño y, con el tiempo, le buscaré una pareja. Desde luego este se queda conmigo.
Ademas, una semana después de su nacimiento he localizado dos puestas más. Una de ellas era vieja y estaba reseca, pero la otra, que puso en la caja de puestas, no solo estaba perfectamente, sino que se está desarrollando bien en la incubadora, así que si todo va bien, en un par de meses serán tres.