Introducción

Con este blog pretendo tener una herramienta con la que poder hacer algunos comentarios personales sobre el cuidado y mantenimiento de animales, proyectos de cría en cautividad, noticias e investigaciones zoológicas interesantes y en definitiva temas de fauna que me resulten interesantes.

En todo caso serán mis opiniones y si alguien se siente molesto con ellas... que deje de leer el blog, porque no pretendo crear polémicas ni las voy a aceptar.

Espero que sea de vuestro interés.

domingo, 25 de diciembre de 2022

Saurios intoxicados

Los saurios son animales increíbles. En una ocasión, hace ya muchos años, una bajada de temperatura brutal por la combinación de una nevada y un apagón que dejó sin calefacción a todos mis animales me hizo encontrar a unos Leiocephalus schneideri catatónicos. Totalmente quietos, pero no estaban muertos. Afortunadamente los pude recuperar al volverlos a la temperatura adecuada y se quedaron conmigo mucho tiempo.



Así que, cuando hace unas semanas, me encontré a los Tracheloptychus petersi totalmente amodorrados y parcialmente desenterrados, me asusté bastante, pero analicé bien a qué podría deberse. Descarté el tema de la temperatura porque tanto la luz como el calor eran adecuados y no había habido cortes de luz.

Recordé que al principio de tener esta especie tuve un periodo de prueba y error hasta que encontré la proporción correcta de tierra y arena para enterrarse, y hasta que lo logré equilibrar bien, no se enterraban. Así que cuando vi a uno de los animales con algo de tierra dentro de la boca lo tuve bastante claro: al haber añadido algunas plantas recientemente, el problema estaba en el sustrato. Algún elemento de la tierra de la plantas podría haber contaminado el ambiente o sencillamente la proporción de tierra era mucho mayor de lo que debería.

Por supuesto hice dos cosas de manera inmediata: sacarles del terrario (cosa que pude hacer llevando a los tres animales en la mano, lo que demuestra lo catatónicos que estaban) llevándolos al terrario previo en el que tenía antes una pareja y, por supuesto, consulté a un amigo veterinario que me confirmó lo que suponía: o se recuperan solos o no se puede hacer nada porque no se sabe qué les ha causado el problema. 

Ahí les he tenido en observación dos semanas. Durante los primeros dos o tres días ni se enterraron, pero al poco no veía nada mas que a una de las hembras y en una semana para verlos tenía que desenterrarlos y, además, tener mucho cuidado porque recuperaron su agilidad. Es más, aunque seca encontré una puesta y un par de pieles recién mudadas.

jueves, 13 de octubre de 2022

Autógrafo de Lynn Margulis

Si hay una bióloga que haya hecho historia en el campo de la biología evolutiva en el siglo XX, ha sido sin duda Lynn MargulisSu teoría de la endosimbiosis seriada, publicada en 1967 en el artículo "On the origin of mitosing cells" (publicado con su nombre de casada, Lynn Sagan) así como sus aportaciones a la clasificación actual de los cinco reinos biológicos, publicados junto a Karlene V. Schwartz, hacen de ella un referente imprescindible para cualquier biólogo. 

Realmente lo sería simplemente con una de ambas aportaciones, pero ambas hacen de ella una investigadora única.

Foto: wikipedia

Evidentemente, y dado que falleció en 2011, solo podría hacerme con un autógrafo suyo si lo encontrara a la venta, como ocurrió con el de Gerald Durrell. Y afortunadamente así ha sido, Iberlibro me facilitó algunas referencias que podría adquirir y entre ellas el libro "Slanted Truths", algo así como "verdades sesgadas", escrito a medias por Lynn Margulis y su hijo Dorion Sagan.


Aunque con muchos años ya, este libro es muy interesante. En él se recopilan una serie de ensayos de Margulis, ya sea sola o junto a otros autores, lo que hizo que me resultara tentador incluso sin que estuviera firmado. Pero tuve suerte y encontré un ejemplar que sí lo estaba, y además por ambos autores, así que me decidí a comprarlo. Acaba de llegarme y a
hora me toca disfrutar de la lectura.

domingo, 21 de agosto de 2022

Primera puesta de Oplurus cyclurus, una esperanza perdida...

Hace varias semanas que estoy mas atento de lo habitual a mis Cyclurus. Desde que vi a un apareamiento en abril me quedó claro que todos mis ejemplares son ya perfectamente adultos y las puestas no debían de hacerse esperar. Han pasado meses, pero finalmente una de mis hembras se ha decidido a poner.


Es posible que haya sido inducida a poner por una pequeña modificación que he hecho en el terrario, y es que unos pocos días antes de la puesta incluí una planta sin el tiesto y ligeramente cubierta por un corcho. Apenas media hora más tarde, una de las hembras estaba bajo el corcho medio enterrada en la tierra. Evidentemente la dejé tranquila y al día siguiente... ¡Dos huevos! Es cierto que uno de ellos parece roto y el otro está mejor, pero están pegados y no he querido arriesgarme a separarlos.

Los llevé a incubar inmediatamente, enterrados en vermiculita húmeda y los comprobé al día siguiente a ver qué tal estaban y aunque al menos uno de ellos tenía buena pinta y parecía algo más hinchado, lo cierto es que no va a haber suerte, ya que ambos huevos tenían una grieta. Posiblemente al taparlos la hembra les arañó con las garras y como consecuencia, un montón de larvas de mosca estaban en la puesta. Aunque los limpié y los dejé un día mas, no había nada que hacer, y he perdido la primera puesta de Oplurus.

domingo, 14 de agosto de 2022

Por fin... el libro definitivo sobre Terrapene

¡Por fin me ha llegado!

Puede que para el público general no signifique nada, y desde luego no será el libro superventas de la feria del libro aunque seguro que si en la próxima Expoterraria. En todo caso desde luego es el libro del año para los tortugueros, ya que llevábamos esperándolo muchísimo tiempo.


"Las tortugas caja americanas. El género Terrapene", publicada en Fardatxo Ediciones, es un compendio de toda la información relativa a este interesante género de tortugas y su autor, José María López, 
Txema para los amigos, es sin duda uno de los mayores especialistas en Europa de este género, amén de referencia obligada en el mundo de la terrariofilia española. Como presidente de SO.HE.VA. y vocal de herpetología de la Federación FAUNA, sus amplios conocimientos y su labor en la defensa de esta afición (que es para muchos una forma de vida, de hecho) son absolutamente y literalmente impagables.

Se nota que en el libro ha volcado su pasión por este género de tortugas y su experiencia acumulada durante más de 30 años manteniendo y criando con éxito cientos de ellas. Además, hay que decirlo, se ha lucido en la edición y diseño del libro, ya que tiene unas fotografías fantásticas y ha contado con la colaboración de verdaderos expertos. En cuanto al contenido, y aunque apenas he podido empezar a leerlo (ya que son 545 páginas), es sin duda un trabajo exhaustivo, bien estructurado y sin duda muy interesante.

Txema dedicando libros en Fardatxo Ediciones

En definitiva una obra imprescindible para mí biblioteca particular y la de cualquier tortuguero... Y por supuesto, como no podía ser de otro modo, con dedicatoria del bueno de Txema.

domingo, 31 de julio de 2022

Nueva instalación y minicodornices...

Una simple caja de madera... Estaba para tirar en el trabajo pero desde luego no podía dejar la ocasión de aprovechar semejante oportunidad para hacer una instalación, así que viendo que entraba bien en la estantería donde quería ponerla... la rescaté de la quema.

Instalación en fase de preparación

Un fondo adhesivo en forma de ladrillos de piedra para dar algo de color y mejorar la estética, ponerle una puerta y el frontal de tela metálica mosquitera, unas luces LED y un casquillo para la luz UV (o bombilla de cerámica según lo que quiera hacer con ella...) y se convierte en un fantástico terrario para camaleones o geckos por ejemplo... Pero su primer uso ha sido para codornices chinas.

Los pollitos en la incubadora

Las que tengo en la pajarera no dejan de poner huevos, así que me he hecho con una incubadora para sacarlos adelante y he incubado unos pocos, que a los 18 días han dado la primera sorpresa.

Han nacido 4 pollitos y seguramente saldrá alguno mas, pero de momento con estos ya he tenido una bonita sorpresa, tan pequeños y graciosos. 

Así que la caja ha resultado muy bien aprovechada después de todo... 

martes, 12 de julio de 2022

Regalazo: Autógrafo de Gerald Durrell

Entre los muchos autores con los que he disfrutado leyendo historias de animales, Gerald Durrell está el primero de la lista. En mi adolescencia recorrí librerías y ferias del libro viejo hasta hacerme con todas sus obras, que devoré con ganas. Con los años, y gracias a internet, al final me hice con todos sus libros. 

Aparte de un gran narrador, Durrell fue un visionario. Fue uno de los primeros en darse cuenta de la importancia de los zoos para la conservación de las especies. Suena raro, pero cuando él se dedicaba a capturar en los países de origen diversos animales para venderlos luego a los zoos (y sobre todo a comprarlos, ya que según aumentaba su número básicamente él se quedaba casi todo el tiempo en los campamentos cuidando de ellos), las sociedades científicas y zoológicas de la época consideraban que la extinción era un hecho a estudiar, no algo contra lo que luchar.

Fue el propio Gerald Durrell quien decidió iniciar un plan de recuperación de algunas de las especies más amenazadas del mundo creando su propio zoológico, con una filosofía diferente a la de la época, en las Islas del Canal: el Zoo de Jersey, al que espero poder ir algún día.

Lo de enviarle un libro para que me lo devolviera firmado como he hecho con varios autores tras lograr el de Jane Goodall, era evidentemente inviable, dado que falleció en 1995. Aún así he localizado algunos libros firmados suyos y, durante un tiempo, he estado tentado de adquirir alguno, aunque la verdad es que se pasaban bastante de precio todos ellos...


Pero finalmente no ha hecho falta, ya que he tenido la gran suerte de que me han regalado uno de estos libros... Firmado por Gerald Durrell. Para mí, una auténtica joya.

sábado, 4 de junio de 2022

Nueva ninfa

Ya han pasado cerca de cuatro meses desde que tengo en uso la pajarera de aves australianas. Los animales se han adaptado perfectamente a la misma, no hay conflictos entre ellos y hasta tengo formadas ya dos parejas de periquitos bastante evidentes. Los otros dos no estoy seguro de su sexaje todavía, pero creo que también pueden ser pareja.



En este tiempo he estado buscando alguna hembra ancestral de ninfa para emparejar a mi macho viudo. Hace unas cuantas semanas, casi dos meses de hecho, localicé una hembra juvenil que me gustó mucho, recién llegada a la tienda de animales estuve tentado de llevármela el mismo día que la vi, pero al ser aún muy joven no me atreví a comprarla por si era un macho sin definir totalmente el plumaje. 
Así que, hace unos días, estando ya bastante seguro de que era efectivamente una hembra, la compré.

Su entrada a la pajarera ha sido muy tranquila, de hecho el macho, nada más verla ha empezado a cantar y a llamarla. La cosa pinta bien, ya que ella ha contestado casi en el acto.

Ahora solo me queda esperar y ya va siendo hora de empezar a poner nidos...


martes, 12 de abril de 2022

Llegó la primavera

¡Ya está aquí la primavera! Y ha llegado fuerte. El pasado sábado, al dar de comer a los animales y ocuparme de revisarlos e ir haciendo las distintas cosillas que hacen falta cuando se mantiene una pequeña colección de bichos, me encontré con varias gratas sorpresas.

La primera de ellas es que, de los tres huevos de Rhinoclemmys pulcherrima manni que metí en la incubadora hace una semana tras un mes en diapausa, uno de ellos tiene indicios de crecimiento: burbuja y banda blanca bastante evidente. Es cierto que de los otros dos uno estaba roto y tuve que tirarlo, pero con uno que naciera ya me llevaría una alegría.

 

Poco después, mientras daba de comer a los lagartos, tuve que esperar un rato para alimentar a las Oplurus cyclurus, y por una buena causa. Para mi enorme sorpresa el ejemplar de mayor tamaño, que yo pensaba que era hembra, estaba montando a uno de los otros ejemplares. ¡Está claro que al menos tengo una pareja!. Pronto les pondré una caja de puestas para ver si la hembra se decide a poner. 

Además, y para rematar el día, me tocaba revisión de la caja de puestas de las tortugas acuáticas. En esta época suelo hacerlo cada pocos días y, aunque aún no pensé que encontraría nada, me he llevado la alegría de localizar tres huevos en perfecto estado que, por el tamaño y forma, sospechoso que son de la Cyclemys dentata.

Así que, para empezar bien la primavera, tengo ya cinco huevos de tortuga en la incubadora y 4 de gecko crestado. Ya tengo un juvenil bastante avanzado y, aunque me nacieron dos más, los perdí porque no logré que comieran la papilla y tampoco entraron al alimento vivo pese a ser del tamaño adecuado. Fue una pena, pero son cosas que ocurren cuando se tienen a animales... 



Además de estos, tengo una puesta más en plena incubación... ¡En el suelo de la jaula! Mis juveniles de Agapornis taranta han hecho nido en el suelo ya que no les puse nido, para no incentivar la cría... Pero aún así han puesto cuatro huevos en poco tiempo, aunque solo les he dejado los dos últimos, básicamente porque la hembra puso el primero de los dos delante mío y no quise molestarla y, sobre todo, para que no sigan poniendo y evitar el desgaste de la hembra. Creo que no están fecundados, pero prefiero que incube a que se desgaste poniéndo más huevos.

Y así ha empezado la primavera... Espero que siga su curso con más alegrías.

sábado, 5 de marzo de 2022

Aves y pajarera nuevas

Hace unos meses me surgió la oportunidad de hacer un pequeño anexo a mis instalaciones donde colocar las aves, separando así las jaulas de los terrarios. No lo pude hacer entonces y he tardado algo más de tiempo de lo que querría, pero recientemente he montado con mi padre esa nueva instalación en la que, además de las jaulas que ya tenía, hemos preparado una voladera de dos metros de largo por uno de ancho y unos tres metros de alto. 

El macho de Rosella

Al diseñar la pajarera decidí que sería para una pequeña muestra de aves australianas, tan ancestrales como me fuera posible, así que aparte de un par de ninfas (aunque de momento solo tengo al macho, ya que se quedó viudo hace casi un año), quise hacerme con una preciosa pareja de rosellas multicolor (Platycercus eximius) y las encargué en mi tienda de confianza, donde me las consiguieron ancestrales y sexadas en apenas tres semanas.

También he adquirido poco a poco, desde el mes de noviembre, un pequeño grupo de periquitos comunes de color ancestral, que siempre son los que más me interesan. 

Los periquitos ancestrales antes de entrar en el aviario

Soy consciente de que seguro que son portadores de mutaciones y que cuando críe con ello perderé ese color salvaje en las crías... pero espero ir haciendo selección para quedarme con aquellos que me den los rasgos ancestrales que tanto me gustan. Inicialmente me interesé por una hembra para el macho que ya tenía, pero me surgió la oportunidad de coger también cuatro pollos del año pasado prácticamente regalados. Dos de ellos no eran exactamente verdes ancestrales pero pude cambiarlos posteriormente por dos más a mi gusto, así que antes de montar el aviario ya tenía 6 ejemplares. Claro que añadiré dos hembras más en cuanto tenga la oportunidad, dado que en ese grupo de seis hay cuatro machos.

Las aves han buscado los sitios más altos desde el principio

Además, y para no dejar solo al ejemplar amarillo que mantengo desde hace mucho tiempo, le he buscado una hembra de su misma mutación, aunque esos no van a ir a la pajarera.



La verdad es que los pájaros se han adaptado sin problema. Hay espacio para todos y es una gozada verlos revoloteando por el jaulón.

Una de las codornices chinas

Y en el suelo de la misma, no podían faltar unas codornices chinas. Estas pequeñas avecillas son uno de los pájaros más simpáticos que he tenido. Y han sido unas cuantas las que he tenido desde niño, pero sigue haciéndome mucha ilusión adquirir unas pocas para la voladera.

lunes, 24 de enero de 2022

Comienzan los nacimientos de Ciliatus

Este año que empieza tengo muchas esperanzas en volver a criar con éxito varias nidadas de geckos crestados (Rhacodactylus (Correlophus) ciliatus). De los del año pasado me queda una hembra a la que he buscado pareja (para evitar consanguinidad) y el resto los regalé, aunque un par de ellos fallecieron.

A finales de año encontré la primera puesta de la temporada, un par de huevos recién puestos por mi hembra adulta enterrados bajo una capa de musgo.

La puesta de huevos encontrada bajo el musgo

Ya llevaban un mes en la incubadora cuando me encontré con una situación que podía haber supuesto un buen susto pero que al final resultó ser una alegría.

En el terrario donde tengo la pareja joven, formada por esa hembra nacida en mi colección y un macho que adquirí en octubre en Harkito reptiles en una pequeñas escapada a Madrid, me encontré la puerta mal cerrada. Me esperaba que ambos animales habrían salido del terrario y ya me veía buscándolos por todo el local desesperado, pero para mi sorpresa, al mover la hojarasca del suelo del terrario, no solo encontré a ambos animales escondidos juntos, sino que además sorprendí a la hembra poniendo el que sería el segundo huevo de su primera puesta ... de un susto a una alegria. Llevé ambos huevos a la incubadora, donde ya estaban bien desarrollados los huevos de la pareja adulta... Tíos y sobrinos en la misma caja de incubación.

Las dos puestas en incubación y mi nueva hembra

Además he tenido la ocasión de adquirir una nueva hembra a un amigo que retiraba sus ejemplares. La he juntado con la pareja joven y quizá más adelante adquiera otra para poner con la pareja adulta. En todo caso, este año he decidido intentar mejorar los terrarios de ambos animales retirando plantas de plástico y poniendo un mayor número de plantas naturales. En otros terrarios no soy capaz de mentener plantas en condiciones, sólo en el de la Geoemyda spengleri lo he logrado, y creo que la luz LED que le he colocado además de la UVB tiene mucho que ver, así que me he hecho con algunos focos LED pequeños y los he ido colocando en los terrarios, con lo que tengo una mejor iluminación para estos animales y las plantas que he colocado.

El terrario de la pareja adulta con plantones nuevos

Es verdad que yo tampoco tengo buena mano con las plantas, y seguramente acabaré teniendo que quitarlas y volver a las de plástico, o como mal menor mantener de ambos tipos, pero creo que merece la pena intentarlo. Y aunque a los animales les dá lo mismo el tipo de planta, sin duda le dan un aspecto más natural a los terrarios y también es más interesante el propio cuidado de los terrarios con un buen crecimiento de las plantas en ellos.



En todo caso he de decir que he empezado con suerte la temporada. Los dos primeros huevos que estaban en incubación tenían un aspecto tenso y a punto de eclosionar el pasado sábado, pero finalmente han eclosionado la noche del domigo y los dos primeros geckos de la temporada han nacido.

Espero que sean los primeros de muchos.

lunes, 3 de enero de 2022

Estrenando un rack

El uso de racks está muy extendido entre los aficionados, sobre todo para el mantenimiento de geckos leopardo. Es un método muy útil ya que son rápidos de limpiar, se puede alimentar a los animales con comodidad y los animales pueden estar muy a gusto incluso en condiciones "higiénicas", como papel de periódico o de cocina en vez de sustrato, por ejemplo. Aunque yo siempre prefiero poner sustrato natural, generalmente fibra de coco o tierra.


Personalmente he usado este sistema algunas veces, aunque siempre en racks sencillos hechos con cajoneras de plástico, ya que nunca me decidí a hacer un rack más complejo. Pero hace un par de meses vi un anuncio de un rack con 10 cajoneras y además con tres geckos leopardo francamente bonitos, a buen precio y a solo media hora de mi casa. Casi sin pretenderlo este año me he hecho con un buen grupo de geckos leopardo y, adquirir este rack para mantenerlos me pareció una buena idea. Lo malo es que el espacio disponible es poco, así que medí y calculé todo lo posible y hubo suerte... ¡sí que me entraba en el lugar de una estantería!. Eso sí encajaba por poco (pero por poco tiempo, que hay una ampliación del local en marcha...). Pero aun así me interesaba mucho y finalmente me decidí a comprarlo en noviembre, pero como he estado muy liado, he tenido que esperar casi tres semanas para hacerlo después de quedar en que me lo reservaban. (Gracias Antonio 😉)

Eso sí, previamente a dejarlo colocado mi "manitas de cabecera", o sea mi padre, lo ha puesto ruedas y ha añadido un estante para poner la incubadora y un terrario encima. Así lo que tenía en la estantería que he quitado, queda bien colocado de nuevo.


Los geckos leopardo no estrenaron el rack hasta unos días después de colocarlo, pero la verdad es que están muy a gusto en él.

sábado, 1 de enero de 2022

Pajareando: Gran Año 2021

Lo mismo que el año pasado, este 2021 no ha sido normal del todo. La pandemia ha puesto las cosas complicadas en varios aspectos a casi todo el mundo, en algunos caso en temas laborales, en otros personales... así que, en algo "sin importancia" como poder ver ir a ver pájaros, pues evidentemente también. 
Eso si, en enero decidí hacerme con una segunda guía de aves, ya que la que llevo en la mochila "de pajareo" que tengo guardada en el coche la tengo algo machacada, pero está perfectamente útil, así que decidí hacerme con una nueva edición y llevar la vieja con un pequeño catalejo, en la bandolera que suelo llevar siempre conmigo, de modo que no me quede sin poder ver aves en encuentros casuales.

Como de costumbre los primeros días del año son abundantes en encuentros con aves, y en apenas dos días alcancé las 20 especies y llegué a las 40 en poco más de dos meses. Curiosamente en enero vi un martín pescador en la Bahía de Santander. Hacia años que no veía uno, y fue uno de esos encuentros casuales en los que el catalejo me resultó muy útil, aunque no me fue posible fotografiarlo. Lo gracioso del caso es que, a mediados de año, localicé dos más en vuelo en el Parque de las Llamas. He estado allí cientos de veces y nunca los había visto, así que ver una pareja me resultó llamativo.

En marzo y abril apenas vi dos especies nuevas, pero una de ellas fue un grupo de zarapitos reales (Numenius arquata) en pleno paso migratorio cerca de mi casa. Me extrañé un poco al verlos en una pradera desde el coche y tuve que dar la vuelta y aparcar para poder identificarlos bien con los prismáticos, ya que estaban muy lejos.


En mayo directamente no vi ninguna especie silvestre que no hubiera visto ya en el año, pero localicé un ejemplar de pato mudo criollo (Cairina moschata) en el tejado de una nave industrial. Le seguí viendo allí varias veces desde entonces. Parecía haberse fugado y desde luego volando. Estuvo un tiempo por esa zona, aunque en julio desapareció de allí y no me lo volvería a encontrar hasta que me acerqué a las Llamas en septiembre y lo encontré entre los ánades. Al parecer se ha quedado allí con los demás patos.


En junio, casi al final del curso escolar, rescaté un par de zorzales que se habían colado en el colegio, ambos el mismo día y en el mismo sitio. Aunque eran ejemplares de diferente tamaño, no con mucha diferencia, sospecho que podrían ser de la misma nidada.


Y apenas un par de días más tarde, un pollo de paloma común se estuvo paseando despistado por el patio del colegio y tuve que rescatarlo. Al igual que los zorzales, salió volando sin problema cuando lo liberé en otra zona del jardín.

Curiosamente ese mismo día, que además fue cuando me vacunaron contra el coronavirus, vi por fin un mochuelo, aunque no a "mi vecino", que este año directamente no lo he visto (aunque sí oído), sino uno en otra zona, cerca de la casa de mis suegros.

Lo gracioso del tema es que al día siguiente, estando cerca de esa misma zona en el coche, mi hijo me dijo que había un mochuelo en el tejado de una casa... y efectivamente, en solo dos días, dos mochuelos (o quizá era el mismo), cuando llevaba un año sin ver uno.


En Julio, estando ya de vacaciones, hice alguna observación que ya esperaba, como buitres, milanos... Y además una observación totalmente casual e inesperada en Santander, donde una noche que me tuve que acercar a una farmacia de guardia se me cruzo un cárabo que salió de un árbol en la acera delante mío y cruzo la calle hasta otro árbol. 

La lechuza también apareció en mi camino en verano, en concreto el último día de agosto, sobrevolando la carretera por la que volvía a casa más tarde de lo habitual.

En octubre hicimos una escapada familiar a Madrid y, aparte de ver en vuelo a las dos especies de cotorra (la de Kramer y la argentina), vi también un par de gansos del Nilo fugados y, durante el viaje, un buen número de buitres comunes y de milanos reales. Incluso un Águila Calzada a la altura de Segovia. Pero lo que más me llamó la atención fue, estando de camino a la Warner, un gigantesco grupo de cigüeñas comunes estaban agrupándose en el suelo junto a la carretera, posiblemente para iniciar la migración. Lo más llamativo es que, aquella noche, volviendo al hotel, vimos a esos cientos de ejemplares en las farolas junto a la carretera: una cigüeña en cada farola. No pude fotografiarlas, pero me pareció muy llamativo.

En noviembre hubo una noticia ornitológica extraordinaria. Al menos tres búhos nivales (Nyctea scandiaca) se han citado en Asturias y Cantabria. Se sospecha que llegados "de polizones" en algún barco. Posiblemente desde Canadá, al coincidir con su paso migratorio. Uno de ellos llegó tan débil que fue encontrado en la playa de la Virgen del Mar y fue atendido por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, aunque falleció y otros dos aparecieron en Asturias.


Desgraciadamente no me fue posible acercarme a ver a este bello animal hasta Gozón, en Asturias, pero me he quedado con las ganas.

En Diciembre casi no he visto ningún ave nueva. Sé que han llegado unas cuantas avefrías y otros migradores que siempre son interesantes, pero me ha sido imposible escaparme a verlos... lo que sí he visto es un ganso indio junto a un grupo de gansos comunes en el Lago del Acebo, de Cabárceno.  Desconozco si son salvajes o fugados, aunque supongo que la segunda opción, pero igualmente han pasado a engrosar la lista ya que no llevaban anilla y puedo suponer que como mínimo son asilvestrados.

Anser indicus y Anser anser

Así que me he quedado con solo 67 especies en total este 2021, más que el pasado 2020, pero sigo sin superar los 71 de 2018... 


Veremos qué pasa en 2022.