Siempre me han entusiasmado los Tiliqua. En general son bastante dóciles si se acostumbran a uno, y además son omnívoros, grandes y sencillamente espectaculares con esa preciosa coloración bandeada y por supuesto con su famosa lengua azul.
Mi amigo Gonzalo tiene uno para sus talleres de
Mucho Bicho y siempre que he visto sus videos o fotos con ese animal en sus publicaciones me apetecía más hacerme con uno.
Sin embargo, entre unas cosas y otras, nunca me ha parecido el momento y lo que es peor, cuando he querido hacerlo no me ha sido posible.
Pero a principios de noviembre del pasado año un compañero comentó, en el grupo de WhatsApp que compartimos con otros criadores aficionados, que estaría interesado en quitar algunos animales. Entre ellos había un Tiliqua gigas. Quitaba animales para centrarse en geckos crestados y comentó que aceptaría cambios, así que como yo precisamente tenía un macho joven de gecko crestado que me nació hace unos meses y me interesaba el Tiliqua, pues lo hablamos para hacer un intercambio, aunque finalmente no pudo ser... Evidentemente antes de hablar con él pensé bien dónde y cómo ubicarle e incluso busqué otros ejemplares en tiendas especializadas para formar una hipotética pareja más adelante (aunque ese animal en concreto estaba sin sexar), así que aunque finalmente no pude hacerme con ese animal ¡Ya me entró de nuevo el gusanillo de los Tiliqua! y me quise hacer con alguno.
 |
| Preparando el terrario |
Aunque no pudo ser lo del Tiliqua, sí que me hice con uno de los terrarios que quitaba, pero fue unos meses mas tarde, en enero. Llevaba tiempo viendo algunos terrarios de segunda mano que me interesaban, pero antes había que medir y calcular bien qué cambios hacer en el local y cómo ubicarlo, pero este que tenía mi amigo entraba justo donde yo quería, así que fue el que compré. Entre mi manitas de cabecera (o sea mi padre) y yo le dimos una vuelta, instalamos luces y reforzamos las ventilaciones para dejarlo colocado en su sitio... a la espera de inquilinos, cuando pudiera hacerme con algún Tiliqua, ya que además por mi cumpleaños, que es en enero, me hicieron como regalo un vale por un ejemplar... Así que había que meditar bien donde adquirirlo.
 |
Haciendo pruebas de iluminación una vez colocado en su sitio
|
Evidentemente yo tenía dos ejemplares localizados en una tienda, pero en Granada. Estaban bastante caros para mí gusto y con el envío más. Encima en invierno... Por lo que preferí esperar, ya que, después de un montón de tiempo sin poder asistir, por fin este año tenía previsto ir a expoterraria en Madrid en el mes de Marzo.
Así que aunque tocara esperar otros dos meses, merecía la pena por poder ver en persona los animales y evitar tener que recurrir a un transportista.
Y así ha sido como he conseguido dos bonitos
Tiliqua gigas, con la esperanza de que sean pareja... que puede ser por la anchura de la cola, aunque ambos son jóvenes aún y que al juntarlos se han ignorado bastante, aunque a mi el que creo que es macho me ha amenazado constantemente. Estoy encantado con ellos, a ver si se adaptan bien y se amansa poco a poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario