Introducción

Con este blog pretendo tener una herramienta con la que poder hacer algunos comentarios personales sobre el cuidado y mantenimiento de animales, proyectos de cría en cautividad, noticias e investigaciones zoológicas interesantes y en definitiva temas de fauna que me resulten interesantes.

En todo caso serán mis opiniones y si alguien se siente molesto con ellas... que deje de leer el blog, porque no pretendo crear polémicas ni las voy a aceptar.

Espero que sea de vuestro interés.

domingo, 1 de enero de 2023

Pajareando: Gran año 2022

Este 2022 empezó bastante flojo y con pocas especies de pájaros vistos en enero, y también acabo bastante flojo, con apenas 59 especies. 


Eso sí, para mi sorpresa, pude ver a mi vecino el mochuelo prácticamente recién empezado el año. De hecho no llevaba nada más que 19 especies cuando, una mañana a mediados de enero, al salir a la terraza a primera hora (no eran ni las 8 de la mañana y no había luz suficiente todavía), lo divisé en el tejado de enfrente de casa, algo alejado. Apenas pude distinguir su silueta. Debía estar volviendo de sus cacerías nocturnas, mientras que yo apenas estaba empezando mi jornada.

Anser anser

También en enero hice una pequeña escapada a ver pájaros. Quise ir sobre seguro y volví al lago del Acebo, en Cabárceno, a ver si se encontraba aún por allí el Ánsar Indio que había visto en diciembre, pero me llevé una triste sorpresa, y es que sí que estaba, pero flotaba muerto en la orilla del lago. Sí que estaba uno de los ánsares comunes, aparte de ánades y patos cuchara y un pato criollo.... El resto de ánsares parecían haberse ido. En todo caso han sido pocos pájaros para empezar el año, pero un gavilán en vuelo y un halcón peregrino que vi de camino hicieron que el paseo mereciera la pena.

En febrero encontré una agachadiza común (Gallinago gallinago) en Las Llamas, ave que hacía años que no veía, desde mi época en la universidad. 

En marzo pasé una tarde muy agradable dando un paseo por el monte de Peñacastillo, donde vi algunos paseriformes interesantes, entre ellos un colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), ave que no recuerdo haber visto nunca antes.

Pollo de Turdus philomelos


A principios de abril me topé con un pequeño zorzal (Turdus philomelos) en mi propia casa. Un golpe en la puerta de la terraza nos informó de que un volantón había aterrizado mal, algo que ya ha pasado mas veces. El pollo se encontraba perfectamente pero no era capaz de remontar el vuelo solo desde el suelo para salir de la terraza, así que le ayudé a llegar a los árboles de enfrente lanzándole a volar desde más arriba.

Un grupo de moritos (Plegadis falcinellus)

Pero la sorpresa vino al día siguiente. Al marchar a Santander por la tarde vi de pasada desde el coche unos pájaros que reconocí al instante y no me quedó mas remedio que parar. Nunca había visto moritos (Plegadis falcinellus) en libertad, y desde luego jamás pensé que los vería en Cantabria fuera de Santoña, donde aparecen ocasionalmente. Su paso migratorio les ha llevado por aquí y ha sido una casualidad y una suerte poder ver un grupo de al menos 40 animales. Unos días más tarde volví a verlos en la misma zona, quizá fuera otro grupo de paso. En todo caso me resultó muy interesante poder ver estos animales y lo mejor es que han estado por la zona de manera intermitente durante algunas semanas.

Poco después, a mediados de mes llegó la primera golondrina y unos días más tarde vi en vuelo a los primeros aviones. Los vencejos entraron a primeros de mayo llevando el aire con sus característicos chillidos. 

Pollo de carbonero (Parus major)

Y haciendo honor al viejo refrán de "abril hueveril, mayo pajarallo"... en mayo me tocó rescatar a unos cuantos pollos en el jardín del colegio. Uno de paloma torcaz (Columba palumbus) lo encontraron herido y demasiado mal para poder hacer nada por él, otro de mirlo (Turdus merula) se fue volando solo sin necesidad de que yo hiciera nada más que pedir a los alumnos que le dejaran tranquilo y el más pequeño de todos, un carbonero (Parus major) me lo entregaron unas alumnas para que "lo rescatara" pero tampoco hizo falta ya que sus padres estaban revoloteando cerca y lo pudimos dejar en una rama alta donde lo alimentarían. Siempre he pensado que es una suerte tener un jardín en el trabajo lleno de aves, y ese pollo es un buen ejemplo de lo que digo.

Claro que lo mejor vino ese mismo fin de semana. Una amiga del colegio  (de quien son estas fotos y el vídeo de abajo) me mandó un mensaje el sábado por la mañana con una sorpresa. Un búho se había posado en su porche a las 6 de la mañana y allí se había quedado. Era un precioso pollo de cárabo (Strix alauco) volantón y recién salido del nido. Pensando que podía ser aún demasiado joven (demasiado plumón a la vista en la primera foto que recibí) consulté con mi amigo Fernando, cetrero con mucha experiencia, y con Andrea, bióloga del zoo de Santillana si debía dejarle ahí o llevarle al zoo, pero coincidimos los tres en que parecía estar en la edad adecuada cuando me mandaron una segunda foto tomada ya a las 9 de la mañana.

Aú
n así no desaproveché la ocasión de ir a verlo y poder ver si estaba en buen estado, saber si el sitio donde se había metido suponía algún problema para el animal... pero aparentemente estaba perfectamente, tanto que cuando llegue ya se había ido. Eso sí, puse un reclamo de cárabo a ver si contestaba alguien por allí cerca... y alguien lo hizo, seguramente su madre. Verle no le pude ver, pero al menos pude oírlo, y eso cuenta como observación. 

(fotos y video Ana P.)

Claro que la noche del domingo me mandó un vídeo. El pollo estaba de nuevo en ese jardín y su madre en una torre de alta tensión al lado llamándolo para controlarlo. Era demasiado tarde para acercarme a verlo, pero esta claro que el animal estaba bien. Finalmente vería un ejemplar de cárabo este año, pero mucho más adelante, a finales de noviembre un ejemplar pasó en vuelo delante mío al volver a casa en el coche habiendo ya anochecido.

Siguiendo con las rapaces nocturnas, poco antes de terminar mayo tuve una nueva observación, aunque al igual que la del cárabo, solo fue de oídas. Esta ya acostado oí la característica llamada de la lechuza y, aunque me asomé a la terraza a ver si la veía, solo pude escucharla dos o tres veces antes de desistir. Esa noche no hubo avistamiento de lechuzas y tampoco las otras noches que oí hasta que la vi volando mucho más adelante, en octubre, pero al menos durante el verano sus llamadas han sido constantes, y eso siempre me ha gustado. Aunque sin duda el reclamo de rapaz nocturna que más me ha gustado, porque hacía mucho que no lo oía, ha sido en octubre, cuando escuché el del búho real. Saliendo de visitar a mi tía en Rucandio, sobre las 9 de la noche, oí ese característico ulular del gran duque.

A mediados de julio, desde el coche, vi mi primera garza real del año, que ya tocaba, y un poco más tarde, en el mismo sitio y también desde el coche, la pareja de cisnes comunes que se acercan cada año por la zona de Raos.

Esta claro que apenas he visto aves este año y que mi lista es bastante mas corta que otros años, aunque con alguna especie que no había visto antes.  Por supuesto he tenido algunas observaciones que no he incluido en la lista por ser dudosas las identificaciones, aunque aún así apenas habría llegado a unas 62 o 63 especies, menos que el año pasado y sin duda menos que las 71 del 2018. Realmente me importa poco subir o bajar las especies que veo cada año, simplemente disfruto de estas observaciones por el mero hecho de pajarear.  Se me han escapado algunas observaciones interesantes. Me consta que han entrado alcas en la bahía y que este año ha habido no una pareja sino tres ejemplares de águila pescadora en la zona, pero por diversas circunstancias no he podido escaparme a verlas. ¡Veremos si en  puedo hacer alguna escapada pajarera en 2023!

domingo, 25 de diciembre de 2022

Saurios intoxicados

Los saurios son animales increíbles. En una ocasión, hace ya muchos años, una bajada de temperatura brutal por la combinación de una nevada y un apagón que dejó sin calefacción a todos mis animales me hizo encontrar a unos Leiocephalus schneideri catatónicos. Totalmente quietos, pero no estaban muertos. Afortunadamente los pude recuperar al volverlos a la temperatura adecuada y se quedaron conmigo mucho tiempo.



Así que, cuando hace unas semanas, me encontré a los Tracheloptychus petersi totalmente amodorrados y parcialmente desenterrados, me asusté bastante, pero analicé bien a qué podría deberse. Descarté el tema de la temperatura porque tanto la luz como el calor eran adecuados y no había habido cortes de luz.

Recordé que al principio de tener esta especie tuve un periodo de prueba y error hasta que encontré la proporción correcta de tierra y arena para enterrarse, y hasta que lo logré equilibrar bien, no se enterraban. Así que cuando vi a uno de los animales con algo de tierra dentro de la boca lo tuve bastante claro: al haber añadido algunas plantas recientemente, el problema estaba en el sustrato. Algún elemento de la tierra de la plantas podría haber contaminado el ambiente o sencillamente la proporción de tierra era mucho mayor de lo que debería.

Por supuesto hice dos cosas de manera inmediata: sacarles del terrario (cosa que pude hacer llevando a los tres animales en la mano, lo que demuestra lo catatónicos que estaban) llevándolos al terrario previo en el que tenía antes una pareja y, por supuesto, consulté a un amigo veterinario que me confirmó lo que suponía: o se recuperan solos o no se puede hacer nada porque no se sabe qué les ha causado el problema. 

Ahí les he tenido en observación dos semanas. Durante los primeros dos o tres días ni se enterraron, pero al poco no veía nada mas que a una de las hembras y en una semana para verlos tenía que desenterrarlos y, además, tener mucho cuidado porque recuperaron su agilidad. Es más, aunque seca encontré una puesta y un par de pieles recién mudadas.

jueves, 13 de octubre de 2022

Autógrafo de Lynn Margulis

Si hay una bióloga que haya hecho historia en el campo de la biología evolutiva en el siglo XX, ha sido sin duda Lynn Margulis. Su teoría de la endosimbiosis seriada, publicada en 1967 en el artículo "On the origin of mitosing cells" (publicado con su nombre de casada, Lynn Sagan) así como sus aportaciones a la clasificación actual de los cinco reinos biológicos, publicados junto a Karlene V. Schwartz, hacen de ella un referente imprescindible para cualquier biólogo. 

Realmente lo sería simplemente con una de ambas aportaciones, pero ambas hacen de ella una investigadora única.

Foto: wikipedia

Evidentemente, y dado que falleció en 2011, solo podría hacerme con un autógrafo suyo si lo encontrara a la venta, como ocurrió con el de Gerald Durrell. Y afortunadamente así ha sido, Iberlibro me facilitó algunas referencias que podría adquirir y entre ellas el libro "Slanted Truths", algo así como "verdades sesgadas", escrito a medias por Lynn Margulis y su hijo Dorion Sagan.


Aunque con muchos años ya, este libro es muy interesante. En él se recopilan una serie de ensayos de Margulis, ya sea sola o junto a otros autores, lo que hizo que me resultara tentador incluso sin que estuviera firmado. Pero tuve suerte y encontré un ejemplar que sí lo estaba, y además por ambos autores, así que me decidí a comprarlo. Acaba de llegarme y a
hora me toca disfrutar de la lectura.

domingo, 21 de agosto de 2022

Primera puesta de Oplurus cyclurus, una esperanza perdida...

Hace varias semanas que estoy mas atento de lo habitual a mis Cyclurus. Desde que vi a un apareamiento en abril me quedó claro que todos mis ejemplares son ya perfectamente adultos y las puestas no debían de hacerse esperar. Han pasado meses, pero finalmente una de mis hembras se ha decidido a poner.


Es posible que haya sido inducida a poner por una pequeña modificación que he hecho en el terrario, y es que unos pocos días antes de la puesta incluí una planta sin el tiesto y ligeramente cubierta por un corcho. Apenas media hora más tarde, una de las hembras estaba bajo el corcho medio enterrada en la tierra. Evidentemente la dejé tranquila y al día siguiente... ¡Dos huevos! Es cierto que uno de ellos parece roto y el otro está mejor, pero están pegados y no he querido arriesgarme a separarlos.

Los llevé a incubar inmediatamente, enterrados en vermiculita húmeda y los comprobé al día siguiente a ver qué tal estaban y aunque al menos uno de ellos tenía buena pinta y parecía algo más hinchado, lo cierto es que no va a haber suerte, ya que ambos huevos tenían una grieta. Posiblemente al taparlos la hembra les arañó con las garras y como consecuencia, un montón de larvas de mosca estaban en la puesta. Aunque los limpié y los dejé un día mas, no había nada que hacer, y he perdido la primera puesta de Oplurus.

domingo, 14 de agosto de 2022

Por fin... el libro definitivo sobre Terrapene

¡Por fin me ha llegado!

Puede que para el público general no signifique nada, y desde luego no será el libro superventas de la feria del libro aunque seguro que si en la próxima Expoterraria. En todo caso desde luego es el libro del año para los tortugueros, ya que llevábamos esperándolo muchísimo tiempo.


"Las tortugas caja americanas. El género Terrapene", publicada en Fardatxo Ediciones, es un compendio de toda la información relativa a este interesante género de tortugas y su autor, José María López, 
Txema para los amigos, es sin duda uno de los mayores especialistas en Europa de este género, amén de referencia obligada en el mundo de la terrariofilia española. Como presidente de SO.HE.VA. y vocal de herpetología de la Federación FAUNA, sus amplios conocimientos y su labor en la defensa de esta afición (que es para muchos una forma de vida, de hecho) son absolutamente y literalmente impagables.

Se nota que en el libro ha volcado su pasión por este género de tortugas y su experiencia acumulada durante más de 30 años manteniendo y criando con éxito cientos de ellas. Además, hay que decirlo, se ha lucido en la edición y diseño del libro, ya que tiene unas fotografías fantásticas y ha contado con la colaboración de verdaderos expertos. En cuanto al contenido, y aunque apenas he podido empezar a leerlo (ya que son 545 páginas), es sin duda un trabajo exhaustivo, bien estructurado y sin duda muy interesante.

Txema dedicando libros en Fardatxo Ediciones

En definitiva una obra imprescindible para mí biblioteca particular y la de cualquier tortuguero... Y por supuesto, como no podía ser de otro modo, con dedicatoria del bueno de Txema.

domingo, 31 de julio de 2022

Nueva instalación y minicodornices...

Una simple caja de madera... Estaba para tirar en el trabajo pero desde luego no podía dejar la ocasión de aprovechar semejante oportunidad para hacer una instalación, así que viendo que entraba bien en la estantería donde quería ponerla... la rescaté de la quema.

Instalación en fase de preparación

Un fondo adhesivo en forma de ladrillos de piedra para dar algo de color y mejorar la estética, ponerle una puerta y el frontal de tela metálica mosquitera, unas luces LED y un casquillo para la luz UV (o bombilla de cerámica según lo que quiera hacer con ella...) y se convierte en un fantástico terrario para camaleones o geckos por ejemplo... Pero su primer uso ha sido para codornices chinas.

Los pollitos en la incubadora

Las que tengo en la pajarera no dejan de poner huevos, así que me he hecho con una incubadora para sacarlos adelante y he incubado unos pocos, que a los 18 días han dado la primera sorpresa.

Han nacido 4 pollitos y seguramente saldrá alguno mas, pero de momento con estos ya he tenido una bonita sorpresa, tan pequeños y graciosos. 

Así que la caja ha resultado muy bien aprovechada después de todo... 

martes, 12 de julio de 2022

Regalazo: Autógrafo de Gerald Durrell

Entre los muchos autores con los que he disfrutado leyendo historias de animales, Gerald Durrell está el primero de la lista. En mi adolescencia recorrí librerías y ferias del libro viejo hasta hacerme con todas sus obras, que devoré con ganas. Con los años, y gracias a internet, al final me hice con todos sus libros. 

Aparte de un gran narrador, Durrell fue un visionario. Fue uno de los primeros en darse cuenta de la importancia de los zoos para la conservación de las especies. Suena raro, pero cuando él se dedicaba a capturar en los países de origen diversos animales para venderlos luego a los zoos (y sobre todo a comprarlos, ya que según aumentaba su número básicamente él se quedaba casi todo el tiempo en los campamentos cuidando de ellos), las sociedades científicas y zoológicas de la época consideraban que la extinción era un hecho a estudiar, no algo contra lo que luchar.

Fue el propio Gerald Durrell quien decidió iniciar un plan de recuperación de algunas de las especies más amenazadas del mundo creando su propio zoológico, con una filosofía diferente a la de la época, en las Islas del Canal: el Zoo de Jersey, al que espero poder ir algún día.

Lo de enviarle un libro para que me lo devolviera firmado como he hecho con varios autores tras lograr el de Jane Goodall, era evidentemente inviable, dado que falleció en 1995. Aún así he localizado algunos libros firmados suyos y, durante un tiempo, he estado tentado de adquirir alguno, aunque la verdad es que se pasaban bastante de precio todos ellos...


Pero finalmente no ha hecho falta, ya que he tenido la gran suerte de que me han regalado uno de estos libros... Firmado por Gerald Durrell. Para mí, una auténtica joya.