Introducción

Con este blog pretendo tener una herramienta con la que poder hacer algunos comentarios personales sobre el cuidado y mantenimiento de animales, proyectos de cría en cautividad, noticias e investigaciones zoológicas interesantes y en definitiva temas de fauna que me resulten interesantes.

En todo caso serán mis opiniones y si alguien se siente molesto con ellas... que deje de leer el blog, porque no pretendo crear polémicas ni las voy a aceptar.

Espero que sea de vuestro interés.

lunes, 23 de enero de 2023

Un poco de color: Neophema splendida

Aunque mis favoritos son sin duda los loros africanos (grises, you-yous...) y algún día volveré a tenerlos, tengo también debilidad por los colores de los pequeños periquitos australianos del género Neophema. De niño los veía con frecuencia en las tiendas de animales y siempre me resultaban muy llamativos, sobre todo los machos, pero nunca tuve ninguno. Ahora, aprovechando que tengo la pajarera con aves australianas, y que es una especie que se da bien en este tipo de instalaciones mixtas, me he auto-regalado por mi cumpleaños una preciosa pareja de Neophema splendida, sin duda una de las más coloridas y bonitas especies de este género y que además cría muy bien en cautividad incluso en pajareras mixtas y aunque sea una especie CITES II (como la gran mayoría de los loros), está exenta de registro según el RD7/2018  precisamente por su facilidad para la cría.

El macho recién llegado a la pajarera

Por supuesto, no ha sido "un calentón", sino que llevo mucho tiempo queriendo meter en la pajarera una pareja de alguna estas especies. Hace ya bastante tiempo, más de un año, vi en una tienda una pareja de periquitos de bourke y no los compré porque eran de la mutación rosada, y yo quiero siempre que sea posible, ejemplares ancestrales. Más recientemente, hace apenas dos semanas, he visto una pareja de periquitos de rabadilla roja en otra tienda (aunque identificados como rabadilla multicolor... que no existe), por lo que al saber que habría ejemplares del género Neophema disponibles en los mayoristas decidí preguntar si podrían conseguirme una en Crazy Zoo, mi tienda de confianza. Y dicho y hecho, el mismo día que pregunté me comentaron que podrían tener una pareja disponible en una semana y aunque supongo que por el mal tiempo han preferido esperar un poco mas, en menos de 10 días la tenían en la tienda esperándome. 

La pareja

Estoy encantado, y espero que me den muchas alegrías con el tiempo

miércoles, 18 de enero de 2023

Historias de Agapornis

Recientemente ha vuelto a moverse en prensa el bulo de que los agapornis son especies prohibidas por estar en la lista de invasoras. Eso es absolutamente falso y a día de hoy, como ya he explicado anteriormente, son totalmente legales. 

Lo que no es un bulo es que, de salir adelante la ley de bienestar animal tal y como está redactada, todas las especies CITES, y entre los agapornis hay 8 especies comercializadas de las que 7 son CITES, estarían prohibidas. 

La otra especie, Agapornis rosicollis, no es especie CITES pero debería pasar por un comité "de expertos" (por decir algo educado) que decida si deberían estar en la "lista positiva" o prohibidos. Hay una novena especie que jamás se ha comercializado por ser imposible de alimentar fuera de su zona de origen.

Cabe destacar que esos "listados positivos" son parciales, acientíficos y básicamente ridículos hasta el extremo de que en Holanda, existe uno para mamíferos que ha sido anulado judicialmente dos veces por eso mismo, por ser parcial y acientífico y en cuya última redacción están prohibidos los hamster rusos y las chinchillas pero se puede tener un búfalo acuático que puede llegar a 900 o 1000 kg. Lo dicho, esos "expertos" tienen de experiencia con animales alguna película Disney y poco más.

Pero sin duda los Agapornis son unas aves maravillosas que además de poder ser unas magníficas mascotas si están bien troqueladas, merecen también nuestra atención con sus comportamientos naturales. 

A mí los míos me han dado muchas sorpresas a lo largo de los años. Y una de ellas ha sido hace poco, cuando me encontré con que mi pareja de Agapornis nigrigenis quedaba reducida a un macho viudo por la muerte de la hembra. O eso pensaba yo al revisar la anilla, asegurarme del sexo del ejemplar viendo la documentación y los certificados del sexaje del laboratorio...si, había fallecido la hembra, que ya llevaba conmigo unos cuantos años.

Pues resulta que a los dos días, para ver qué tal estaba el macho, abrí la tapa del nido y vi al "macho" con un huevo. Bueno, me dio que pensar, pero podría ser que la hembra pusiera un huevo poco antes de fallecer... Salvo que a los dos días tenía dos huevos y poco más tarde tres... Macho, lo que se dice macho, no era. Lo capturé, miré la anilla para asegurarme de nuevo... Y si, era el macho según la documentación y el sexaje, pero está claro que es una hembra. Así que sospecho que se cruzaron las plumas al mandarlas a sexar por parte del criador.


Pocos días más tarde, encontré a la hembra (ya está más que claro que lo es) con uno de los huevos rotos pegado al cuerpo. La nidada no estaba fecundada y se la retiré, pero le dejé el nido para que durmiera dentro, ya que siempre lo ha hecho así.

Ahora bien, la sorpresa me ha venido un poco más tarde. Al ir a dar de comer y limpiar los animales, me he encontrado con que la jaula de al lado de este ejemplar, donde lleva solo al menos un año un macho de Agapornis fischeri, estaba vacía. Mi sorpresa fue mayúscula porque las puertas estaban cerradas, pero inmediatamente se hizo visible cómo había huido el pájaro. Entre ambas jaulas solo había un separador de PVC con algunos agujeros de ventilación y para que los animales se puedan ver entre ellos. El macho había agrandado en un sólo día uno de ellos lo suficiente como para pasar al otro lado y estaba dentro del nido con la hembra de nigrigenis.


Está claro que se han emparejado muy rápido, pero me niego a criar híbridos, así que les he retirado el nido y, en cuanto me sea posible, me haré con una pareja para cada uno. Sólo espero que, esta vez, no haya errores de sexado y los pueda emparejar bien.

Pero no todo son curiosidades simpáticas sobre estas aves. Tarantino, uno de mis machos de Agapornis taranta se puso muy malo hace cosa de un mes: se caía de la percha, llevaba la cabeza totalmente desviada hacia un lado y se apoyaba constantemente en las paredes de la jaula o en la hembra. Al principio comía bien, trepaba por la jaula... Pero el problema nervioso era bastante evidente. Se había pelado parte de la frente rascándose contra el nido y las perchas, lo que hacía pensar en que un posible tumor o algo que le molesta en ese lado de la cabeza. Así me lo ha comentado Arantxa, mi veterinaria, y desde luego las posibilidades de supervivencia eran nulas aunque intentamos un tratamiento paliativo, pero tras unas semanas sin mejoría, con cada vez peor estabilidad (caía de espaldas y había que darle al vuelta) y ya sin una mínima calidad de vida, la decisión por mucho que me doliera era clara, el pobre animal no debía sufrir innecesariamente, así que ayer hube de llevarle al veterinario por última vez... 


Tarantino apoyado en la hembra

En uno de los últimos libros de Arsuaga que he leído, comentaba una máxima de la biología evolutiva que es indiscutible: en la naturaleza o hay plenitud o hay muerte. Solo los animales cautivos pueden llegar a viejos y sobrevivir con cierta calidad de vida, pero a veces eso no es posible y quien tiene animales debe asumirlo. 

lunes, 16 de enero de 2023

Me faltan ninfas

Durante el último mes y medio he estado bastante mosqueado con mi hembra de ninfa. Y es que pese a que la adquirí tras tenerla un tiempo vigilada para asegurarme en lo posible que era una hembra, ha resultado que ha aumentado sus colores en la cara y cresta, sus mejillas se han puesto muy rojas... Pero su cola sigue con el bandeado de una hembra, al menos en un par de plumas. ¿Macho o hembra? ¡Incluso me planteé que fuera un halfsider!


Pero no, no es una quimera, y tras mandar unas plumas al laboratorio para hacer un análisis de ADN, no hay duda de que es un macho. Quizá las plumas de la cola de hembra caigan más adelante, pero francamente es un ejemplar de, al menos, un año y ya debería estar con la pluma definitiva.

El caso es que me he encontrado con dos machos, y esa es una buena excusa para hacerme con dos hembras... Espero tener más suerte esta vez y encontrar a la primera lo que busco.

domingo, 1 de enero de 2023

Pajareando: Gran año 2022

Este 2022 empezó bastante flojo y con pocas especies de pájaros vistos en enero, y también acabo bastante flojo, con apenas 59 especies. 


Eso sí, para mi sorpresa, pude ver a mi vecino el mochuelo prácticamente recién empezado el año. De hecho no llevaba nada más que 19 especies cuando, una mañana a mediados de enero, al salir a la terraza a primera hora (no eran ni las 8 de la mañana y no había luz suficiente todavía), lo divisé en el tejado de enfrente de casa, algo alejado. Apenas pude distinguir su silueta. Debía estar volviendo de sus cacerías nocturnas, mientras que yo apenas estaba empezando mi jornada.

Anser anser

También en enero hice una pequeña escapada a ver pájaros. Quise ir sobre seguro y volví al lago del Acebo, en Cabárceno, a ver si se encontraba aún por allí el Ánsar Indio que había visto en diciembre, pero me llevé una triste sorpresa, y es que sí que estaba, pero flotaba muerto en la orilla del lago. Sí que estaba uno de los ánsares comunes, aparte de ánades y patos cuchara y un pato criollo.... El resto de ánsares parecían haberse ido. En todo caso han sido pocos pájaros para empezar el año, pero un gavilán en vuelo y un halcón peregrino que vi de camino hicieron que el paseo mereciera la pena.

En febrero encontré una agachadiza común (Gallinago gallinago) en Las Llamas, ave que hacía años que no veía, desde mi época en la universidad. 

En marzo pasé una tarde muy agradable dando un paseo por el monte de Peñacastillo, donde vi algunos paseriformes interesantes, entre ellos un colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), ave que no recuerdo haber visto nunca antes.

Pollo de Turdus philomelos


A principios de abril me topé con un pequeño zorzal (Turdus philomelos) en mi propia casa. Un golpe en la puerta de la terraza nos informó de que un volantón había aterrizado mal, algo que ya ha pasado mas veces. El pollo se encontraba perfectamente pero no era capaz de remontar el vuelo solo desde el suelo para salir de la terraza, así que le ayudé a llegar a los árboles de enfrente lanzándole a volar desde más arriba.

Un grupo de moritos (Plegadis falcinellus)

Pero la sorpresa vino al día siguiente. Al marchar a Santander por la tarde vi de pasada desde el coche unos pájaros que reconocí al instante y no me quedó mas remedio que parar. Nunca había visto moritos (Plegadis falcinellus) en libertad, y desde luego jamás pensé que los vería en Cantabria fuera de Santoña, donde aparecen ocasionalmente. Su paso migratorio les ha llevado por aquí y ha sido una casualidad y una suerte poder ver un grupo de al menos 40 animales. Unos días más tarde volví a verlos en la misma zona, quizá fuera otro grupo de paso. En todo caso me resultó muy interesante poder ver estos animales y lo mejor es que han estado por la zona de manera intermitente durante algunas semanas.

Poco después, a mediados de mes llegó la primera golondrina y unos días más tarde vi en vuelo a los primeros aviones. Los vencejos entraron a primeros de mayo llevando el aire con sus característicos chillidos. 

Pollo de carbonero (Parus major)

Y haciendo honor al viejo refrán de "abril hueveril, mayo pajarallo"... en mayo me tocó rescatar a unos cuantos pollos en el jardín del colegio. Uno de paloma torcaz (Columba palumbus) lo encontraron herido y demasiado mal para poder hacer nada por él, otro de mirlo (Turdus merula) se fue volando solo sin necesidad de que yo hiciera nada más que pedir a los alumnos que le dejaran tranquilo y el más pequeño de todos, un carbonero (Parus major) me lo entregaron unas alumnas para que "lo rescatara" pero tampoco hizo falta ya que sus padres estaban revoloteando cerca y lo pudimos dejar en una rama alta donde lo alimentarían. Siempre he pensado que es una suerte tener un jardín en el trabajo lleno de aves, y ese pollo es un buen ejemplo de lo que digo.

Claro que lo mejor vino ese mismo fin de semana. Una amiga del colegio  (de quien son estas fotos y el vídeo de abajo) me mandó un mensaje el sábado por la mañana con una sorpresa. Un búho se había posado en su porche a las 6 de la mañana y allí se había quedado. Era un precioso pollo de cárabo (Strix alauco) volantón y recién salido del nido. Pensando que podía ser aún demasiado joven (demasiado plumón a la vista en la primera foto que recibí) consulté con mi amigo Fernando, cetrero con mucha experiencia, y con Andrea, bióloga del zoo de Santillana si debía dejarle ahí o llevarle al zoo, pero coincidimos los tres en que parecía estar en la edad adecuada cuando me mandaron una segunda foto tomada ya a las 9 de la mañana.

Aú
n así no desaproveché la ocasión de ir a verlo y poder ver si estaba en buen estado, saber si el sitio donde se había metido suponía algún problema para el animal... pero aparentemente estaba perfectamente, tanto que cuando llegue ya se había ido. Eso sí, puse un reclamo de cárabo a ver si contestaba alguien por allí cerca... y alguien lo hizo, seguramente su madre. Verle no le pude ver, pero al menos pude oírlo, y eso cuenta como observación. 

(fotos y video Ana P.)

Claro que la noche del domingo me mandó un vídeo. El pollo estaba de nuevo en ese jardín y su madre en una torre de alta tensión al lado llamándolo para controlarlo. Era demasiado tarde para acercarme a verlo, pero esta claro que el animal estaba bien. Finalmente vería un ejemplar de cárabo este año, pero mucho más adelante, a finales de noviembre un ejemplar pasó en vuelo delante mío al volver a casa en el coche habiendo ya anochecido.

Siguiendo con las rapaces nocturnas, poco antes de terminar mayo tuve una nueva observación, aunque al igual que la del cárabo, solo fue de oídas. Esta ya acostado oí la característica llamada de la lechuza y, aunque me asomé a la terraza a ver si la veía, solo pude escucharla dos o tres veces antes de desistir. Esa noche no hubo avistamiento de lechuzas y tampoco las otras noches que oí hasta que la vi volando mucho más adelante, en octubre, pero al menos durante el verano sus llamadas han sido constantes, y eso siempre me ha gustado. Aunque sin duda el reclamo de rapaz nocturna que más me ha gustado, porque hacía mucho que no lo oía, ha sido en octubre, cuando escuché el del búho real. Saliendo de visitar a mi tía en Rucandio, sobre las 9 de la noche, oí ese característico ulular del gran duque.

A mediados de julio, desde el coche, vi mi primera garza real del año, que ya tocaba, y un poco más tarde, en el mismo sitio y también desde el coche, la pareja de cisnes comunes que se acercan cada año por la zona de Raos.

Esta claro que apenas he visto aves este año y que mi lista es bastante mas corta que otros años, aunque con alguna especie que no había visto antes.  Por supuesto he tenido algunas observaciones que no he incluido en la lista por ser dudosas las identificaciones, aunque aún así apenas habría llegado a unas 62 o 63 especies, menos que el año pasado y sin duda menos que las 71 del 2018. Realmente me importa poco subir o bajar las especies que veo cada año, simplemente disfruto de estas observaciones por el mero hecho de pajarear.  Se me han escapado algunas observaciones interesantes. Me consta que han entrado alcas en la bahía y que este año ha habido no una pareja sino tres ejemplares de águila pescadora en la zona, pero por diversas circunstancias no he podido escaparme a verlas. ¡Veremos si en  puedo hacer alguna escapada pajarera en 2023!

domingo, 25 de diciembre de 2022

Saurios intoxicados

Los saurios son animales increíbles. En una ocasión, hace ya muchos años, una bajada de temperatura brutal por la combinación de una nevada y un apagón que dejó sin calefacción a todos mis animales me hizo encontrar a unos Leiocephalus schneideri catatónicos. Totalmente quietos, pero no estaban muertos. Afortunadamente los pude recuperar al volverlos a la temperatura adecuada y se quedaron conmigo mucho tiempo.



Así que, cuando hace unas semanas, me encontré a los Tracheloptychus petersi totalmente amodorrados y parcialmente desenterrados, me asusté bastante, pero analicé bien a qué podría deberse. Descarté el tema de la temperatura porque tanto la luz como el calor eran adecuados y no había habido cortes de luz.

Recordé que al principio de tener esta especie tuve un periodo de prueba y error hasta que encontré la proporción correcta de tierra y arena para enterrarse, y hasta que lo logré equilibrar bien, no se enterraban. Así que cuando vi a uno de los animales con algo de tierra dentro de la boca lo tuve bastante claro: al haber añadido algunas plantas recientemente, el problema estaba en el sustrato. Algún elemento de la tierra de la plantas podría haber contaminado el ambiente o sencillamente la proporción de tierra era mucho mayor de lo que debería.

Por supuesto hice dos cosas de manera inmediata: sacarles del terrario (cosa que pude hacer llevando a los tres animales en la mano, lo que demuestra lo catatónicos que estaban) llevándolos al terrario previo en el que tenía antes una pareja y, por supuesto, consulté a un amigo veterinario que me confirmó lo que suponía: o se recuperan solos o no se puede hacer nada porque no se sabe qué les ha causado el problema. 

Ahí les he tenido en observación dos semanas. Durante los primeros dos o tres días ni se enterraron, pero al poco no veía nada mas que a una de las hembras y en una semana para verlos tenía que desenterrarlos y, además, tener mucho cuidado porque recuperaron su agilidad. Es más, aunque seca encontré una puesta y un par de pieles recién mudadas.

jueves, 13 de octubre de 2022

Autógrafo de Lynn Margulis

Si hay una bióloga que haya hecho historia en el campo de la biología evolutiva en el siglo XX, ha sido sin duda Lynn Margulis. Su teoría de la endosimbiosis seriada, publicada en 1967 en el artículo "On the origin of mitosing cells" (publicado con su nombre de casada, Lynn Sagan) así como sus aportaciones a la clasificación actual de los cinco reinos biológicos, publicados junto a Karlene V. Schwartz, hacen de ella un referente imprescindible para cualquier biólogo. 

Realmente lo sería simplemente con una de ambas aportaciones, pero ambas hacen de ella una investigadora única.

Foto: wikipedia

Evidentemente, y dado que falleció en 2011, solo podría hacerme con un autógrafo suyo si lo encontrara a la venta, como ocurrió con el de Gerald Durrell. Y afortunadamente así ha sido, Iberlibro me facilitó algunas referencias que podría adquirir y entre ellas el libro "Slanted Truths", algo así como "verdades sesgadas", escrito a medias por Lynn Margulis y su hijo Dorion Sagan.


Aunque con muchos años ya, este libro es muy interesante. En él se recopilan una serie de ensayos de Margulis, ya sea sola o junto a otros autores, lo que hizo que me resultara tentador incluso sin que estuviera firmado. Pero tuve suerte y encontré un ejemplar que sí lo estaba, y además por ambos autores, así que me decidí a comprarlo. Acaba de llegarme y a
hora me toca disfrutar de la lectura.

domingo, 21 de agosto de 2022

Primera puesta de Oplurus cyclurus, una esperanza perdida...

Hace varias semanas que estoy mas atento de lo habitual a mis Cyclurus. Desde que vi a un apareamiento en abril me quedó claro que todos mis ejemplares son ya perfectamente adultos y las puestas no debían de hacerse esperar. Han pasado meses, pero finalmente una de mis hembras se ha decidido a poner.


Es posible que haya sido inducida a poner por una pequeña modificación que he hecho en el terrario, y es que unos pocos días antes de la puesta incluí una planta sin el tiesto y ligeramente cubierta por un corcho. Apenas media hora más tarde, una de las hembras estaba bajo el corcho medio enterrada en la tierra. Evidentemente la dejé tranquila y al día siguiente... ¡Dos huevos! Es cierto que uno de ellos parece roto y el otro está mejor, pero están pegados y no he querido arriesgarme a separarlos.

Los llevé a incubar inmediatamente, enterrados en vermiculita húmeda y los comprobé al día siguiente a ver qué tal estaban y aunque al menos uno de ellos tenía buena pinta y parecía algo más hinchado, lo cierto es que no va a haber suerte, ya que ambos huevos tenían una grieta. Posiblemente al taparlos la hembra les arañó con las garras y como consecuencia, un montón de larvas de mosca estaban en la puesta. Aunque los limpié y los dejé un día mas, no había nada que hacer, y he perdido la primera puesta de Oplurus.